DOMINGO 23
Me deslizo lentamente en el sillon de mi sala mientras prendo el televisor luego de un día agotador en el trabajo. Paso de canal en canal sin encontrar nada de mi agrado hasta que algo llama mi atención, un canal de noticias muestra como una masacre tomó lugar en una casa a unas pocas cuadras de la mía la noche anterior, por lo que se puede ver una familia fue brutalmente colgada de un árbol y no se encontraron responsables, la única pista que quedó vigente es un tocadiscos sonando con La Sinfonía n°9 de Beethoven.
HOY
Abro los ojos lentamente y no logro ver nada, todo está oscuro y lo único que puedo pensar entre tanta adrenalina es que me quede ciego, pero no... no es así, estiro mi mano de un golpe y suena hueco, estoy encerrado. Comienzo a transpirar y a gritar pero nadie me escucha e inmediatamente lo entiendo, estoy en un cajón bajo tierra y lo que me asusta no es eso, sino que ya estoy comenzando a sentir como mis fobias salen a la luz.
DOMINGO 23
Decido que ya es tiempo de ir a dormir y voy a la cocina por un vaso de agua. Al llegar, me sorprende ver la ventana abierta pero le resto importancia y tomo del vaso que estaba sobre la mesada. Luego de llegar a mi habitación, me recuesto en mi cama y lentamente siento como mis ojos se van cerrando pero no por índole propio, mis piernas y brazos se estan durmiendo también. Al verme incapaz de controlar esto, me dejo caer y escucho una melodía familiar, la Sinfonía n°9 de Beethoven.
HOY
Siento como insectos suben por mis piernas y brazos, sus interminables patar escarban mi piel como miles de alfileres pero entre tanta oscuridad no puedo verlos, y eso me desespera aun mas porque se que mi entomofobia se está haciendo presente.
A medida que el tiempo pasa se me dificulta mas respirar ya que no queda mucho aire disponible y mi cabeza me esta doliendo cada segundo más. Pasan unos minutos y me siento adormecido, la falta de aire esta haciendo efecto y no me siento mal por ello, deseo con todas mis fuerzas morir así y no en manos de quien sea que me puso en este cajón.
DOMINGO 23
Estoy despierto pero soy incapaz de mover cualquier parte de mi cuerpo, lo único que puedo hacer es ver y oír todo. Veo como un hombre alto y robusto me alza y me mete dentro de un auto junto con otros dos hombres quienes usan mascaras de payasos y silban sin parar La Sinfonía n°9 de Beethoven, quiero gritar pero no me sale la voz, entonces decido cerrar los ojos y olvidarme de esos tres payasos ya que eso podría jugar en mi contra debido a mi coulrofobia.
HOY
Siento golpes por todos lados del cajón y siento como se abre, la cantidad de luz que entra me hace cerrar los ojos y refregarlos fuertemente. Al segundo en que los puedo abrir, me encuentro con los tres payasos que me habían metido ahí, cada uno con un cuchillo en mano. Uno de ellos me levanta y ya se hace inútil luchar para escapar. Me lanzan a un descampado y uno de ellos se adelantó hacia mí, comienza a reír tenebrosamente y me apuñala en el pecho.
Me despierto exaltado y todo transpirado, miro alrededor y estoy en mi habitación, grito de la alegría pero eso no dura mucho tiempo, siento un golpe en seco abajo en la sala y La Sinfonía n°9 de Beethoven comienza a sonar a todo volumen en mi casa.

La metamorfosis












