Idiota, ¡¿Como pude haber sido tan idiota?!. Era mas que obvio que el me iba a dejar, le seguí el juego y así termine, caminando sola en la lluvia, sin un lugar a donde ir. Me duele todo el cuerpo y me doy cuenta que estoy llorando aunque es difícil ya que la lluvia es capaz de tapar mis lagrimas.
Voy caminando con la mirada en las baldosas de esa fea calle toda rota, llena de grietas.
No entiendo lo divertido de estar en un roto baño en esta estación de servicio mientras seguramente hay personas buscándome pero sigo riéndome como una psicópata y quizás lo soy. Me miro en el espejo y encuentro una Jehtizivah con ojeras, pálida y con el pelo despeinado y pienso que es el mejor aspecto que alguien puede tener después de matar a una persona en un choque de autos a excepción de el corte en mi frente que no para de sangrar. Busco con la mirada algo en este asqueroso baño de paredes agrietadas.
Siento pasos siguiéndome y por primera vez en toda la noche siento miedo, apresuro el paso e intento girar la cabeza disimuladamente y me encuentro con solo un hombre con la cabeza gacha que seguramente pasa por mi misma situación estúpida y repugnante de estar caminando sin rumbo con lagrimas en mis ojos encontrando interesante una simples baldosas agrietadas.
Lanzo un grito cuando presiono el pedazo de tela en la herida, tengo que salir de acá cuanto antes. Quizás nadie me esta buscando y todo es producto de mi imaginación pero yo recuerdo muy bien mi auto desviándose y atropellando a esa pobre chica que caminaba por la vereda y lloro de frustración por no haber podido hacer nada mas que escapar, lo que me llevo a estar llorando, apoyada en estas paredes agrietadas.
Debería haber pensado antes de dejar a toda mi familia por un simple amorío adolescente que termino (como todos me dijeron pero no quise escuchar) llevándose todo de mi. Odio esto, apuesto a que tengo los ojos rojos e hinchados de tanto llorar, en la calle solo se puede escuchar mi llanto y algún que otro auto pasando por esta calle desierta. Miro como la lluvia cae y pienso si sera posible que algún día el cielo se cansara de soportar a tantas personas y decidiera romperse en pequeños pedacitos dejando solo un fondo aburrido y agrietado.
Parece como si el accidente no pudiese escapar de mi mente y me atormente, se repite una y otra vez. Recuerdo perfectamente estar escuchando música a todo volumen en mi auto mientras disfrutaba de las gotas de lluvia que caían sobre el parabrisas y como de repente el auto perdió el control. Grite y grite hasta que me di cuenta que había otros gritos de auxilio callando los míos y ahí lo entendí, había matado a una pobre chica que caminaba por la calle en este horrible día lluvioso de cielo agrietado que se llevo todo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario